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LAS 70 SEMANAS PROFETIZADAS POR DANIEL

Para comprender el momento histórico que estamos viviendo, debemos tener en cuenta que Israel es la clave de todo lo que está sucediendo lo que quiere decir que, el reloj cronológico de Dios es Israel.
Aclarado esto, vamos a iniciar el estudio de las 70 semanas profetizadas por Daniel, sobre los acontecimientos mundiales desde la época en que vivió hasta el presente histórico que nos toca vivir a nosotros.
Durante unos años he tenido archivada esta sorprendente profecia de Daniel de las 70 semanas. La razón de esto se debe a que necesitaba más tiempo para comprender el contexto histórico en el cual el profeta Daniel predijo el futuro de la humanidad. Personalmente veía que era necesario que pasara un tiempo para comprenderla mejor esta enigmática profecía y, al mismo tiempo en base a todo esto, tener un campo de visión mucho más amplio del que tenía hace unos años.
Tengo que reconocer que, en los inicios del estudio de esta profecía, me equivoqué en el análisis que hice sobre la última semana, es decir, sobre los últimos 7 años que corresponden a nuestro tiempo histórico y que, en un principio pensé que, esa última semana de siete años que, venía a completar las otras 69 semanas que se cumplieron con la muerte del Mesías que, es Cristo, calculé erróneamente que dicha semana de siete años, había que contabilizarla a partir del año 2018. Los hechos han demostrado que no es asi, por lo tanto, queda corregido ese error.
Pues bien, entrando de lleno en el tema que nos interesa hoy, decir que, todo comienza hacia mediados del siglo IV a.C. durante el reinado de Artajerjes, estamos hablando aproximadamente del año 538 AC. En ese momento, el pueblo judío ya llevaba unas cuantas décadas viviendo en Babilonia, quienes fueron deportados como prisioneros al imperio babilónico durante el reinado de Nabucodonosor.
En ese periodo histórico, Daniel describe que estando él personalmente en oracion recibe un mensaje espiritual donde, resumiendo un poco el tema, Dios, a través de un ángel, le viene a decir que ha establecido un pacto con el pueblo judío, y ese pacto tendrá una duración cronológica de 70 semanas.
Ahora bien, para comprender este mensaje un tanto sorprendente, debemos tener en cuenta que, en la cronología judía, tenían dos tipos de semanas; una de ellas es la semana de 7 días que, es la misma que actualmente conocemos todos, de lunes a domingo y, la otra semana, es de 7 años, conocida en el ámbito judío como la “shemitá”. Pues bien, este pacto que Dios establecía con el pueblo hebreo, estaba basado en esa otra semana de 7 años, teniendo en cuenta que dicho pacto con el pueblo judío comprendía toda su historia hasta el final del tiempo histórico. Aclarado esto, entramos ahora a traducir esa enigmática profecía de 70 semanas, para saber a cuantos años de nuestro calendario gregoriano equivale esas 70 semanas. Digamos que el resultado es bastante sencillo. Si multiplicamos las 70 semanas por 7 años que tiene cada semana, el resultado cronológico nos da 490 años.
Pero claro está, aquí nos planteamos una duda, es decir, si desde la época de Daniel hasta el presente han pasado ya más de 2.500 años, entonces, ese pacto de Dios con Israel tiene que haber caducado hace tiempo, sin embargo, el tema no es tan sencillo en cuento que dicho pacto, conocido como el Pacto de la Antigua Alianza, a pesar del tiempo transcurrido, todavía sigue en activo.
Aclarado todo esto, necesitamos ahora saber a partir de qué momento comienza la cuenta regresiva de ese pacto que comprende un total de 490 años; Daniel recibe la respuesta esa pregunta diciéndole que la cuenta regresiva se inicia en el momento en que el rey autorice el comienzo de las obras para la reconstrucción del templo de Jerusalén. La orden de reconstrucción del Templo, la emite el rey Artajerjes quien concede un salvoconducto al profeta Nehemías; esto sucede en el año 445 a.C. de manera que las obras se inician en el año 444 a.C.
La profecia de Daniel determina que, desde el momento de la orden real de reconstruir el templo hasta la muerte del Mesías, transcurrirán 69 semanas que, traducido a nuestro calendario son exactamente 483 años.

Pero aclarado esto, nos encontramos de nuevo ante una nueva pregunta; es decir, sabemos que con la muerte de Cristo se cumplen 69 semanas, entonces, por qué no seguimos contando otros siete años más y así se cumple la totalidad del Pacto de las 70 semanas que equivale a 490 años en la cronología nuestra.
Daniel nos da a entender que con la muerte del mesías se detiene esa cuenta regresiva, o dicho de otra forma, se detiene el reloj del tiempo de esa profecía. ¿por qué? Pues porque el pacto, ese pacto llamado de la Antigua Alianza, los sacrificios del templo serán suspendidos a la muerte del mesías, en cuanto que dicho mesías, iniciará un nuevo Pacto, un pacto eterno, que sustituye a los sacrificios de sangre del templo de Jerusalén.
Por si hubiera dudas en este tema, los evangelios nos confirman la realidad de que quedan suspendido los rituales del Templo en el mismo momento de la muerte del mesías que es Cristo. El evangelio nos dice que la cortina del templo se rasgó de arriba abajo; hay que tener en cuenta que tras esa cortina estaba en santa-sanctórum. ¿Qué quiere decir eso?, pues que, a partir de ese instante, Dios ya no acepta los sacrificios del Templo de Jerusalén basado principalmente en el sacrificio de cordero. El único sacrificio válido es el de Cristo que viene a ser el nuevo cordero de Dios que asume el perdón de los pecados del hombre. Por lo tanto, en el momento en que la cortina del templo queda rota en dos partes, significaba que todo el contenido de la religión judía, incluidos los sacrificios del templo, todo quedaba cancelado y, por si esto fuera poco, unos años más tarde, Israel desaparece como nación cuando el emperador Vespasiano le ordena al general Tito que acabe con Jerusalén y con el pueblo judío.
Daniel no nos da ninguna pista de cuando se inicia la cuenta regresiva de esos siete años que faltan para completar las 70 semanas, es decir, los 490 años. Todo lo que nos dice en el cap. 9, v. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.
Ante esta afirmación de Daniel nos surge otra pregunta, ¿cómo será suspendido el sacrificio perpetuo si el templo de Jerusalén se han cancelado los rituales? Aquí Daniel parece dar a entender que ese sacrificio perpetuo ya no corresponde a la religión judía sino a otro tipo de culto diferente al judío.
Lo único que sabemos es que la nación judía desaparece de la historia en el año 70 de nuestra era y, por lo tanto, todos los cultos y ritos religiosos de la religión judía han sido cancelados definitivamente; pero, aun así, todavía quedan siete años por cumplirse del pacto antiguo.
Y por si esto fuera poco, resulta que 50 días más tarde de la muerte del mesías, sucede un hecho sorprendente, cuando estando reunidos los doce apóstoles en un cenáculo, reciben una gracia espiritual que confirma el poder y el carisma de la nueva religión que será el cristianismo, hecho histórico conocido como Pentecostés. En ese momento se iniciaba un nuevo culto, una nueva religión basada en un nuevo pacto a través de la muerte de Cristo que sustituye al judaísmo y al pacto de la antigua alianza.
2° PARTE
Entonces, dado que, Daniel no nos aporta ninguna pista a seguir, tenemos que dejarle por el momento y ponernos a investigar en otra dirección. Así que, investigando por un lado y por otro, resulta que, leyendo el evangelio de Mateo y el de Lucas, nos encontramos con datos muy interesantes que nos permiten encontrar una solución a las dudas que teníamos sobre la cuenta a tras de esos siete años que nos quedan, la llamada semana 70.
Pues bien, resulta que en el cap. 21 de Lucas, describe brevemente una escena donde está Cristo con sus apóstoles sentados en una colina desde contemplan la belleza del templo de Jerusalén. Pedro, admirado por la belleza del templo le hace observar a su Maestro ese detalle; Cristo, ante esa observación que le hace Pedro, responde diciendo que todo lo que están viendo será destruido y que el pueblo judío será dispersado. Pedro y el resto de los apóstoles quedan notablemente preocupados ante esa declaración de Cristo, de manera que, ante la angustia que esa profecía les provoca, le preguntan qué cuándo sucederá eso.
Cristo no les responde directamente, sino que les dice que estén atentos a un tiempo futuro de la historia cuando la higuera, es decir, regrese de nuevo a Palestina. Los datos que nos aporta el evangelio de Lucas, son muy interesantes, lo leo y a continuación lo explico brevemente:
29 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando comienzan a dar brotes, sabéis que el verano ya está cerca. 31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios; os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
Ante este texto, nos surge una pregunta, ¿por qué Cristo habla de la higuera y los otros árboles? Es decir, ¿qué relación existe entre la higuera y los árboles? Este dato del evangelio de Lucas es muy importante, en cuanto que, Cristo, en un lenguaje simbólico, nos está dando un dato de gran exactitud histórica para que podamos identificar a qué época se refiere sobre el regreso de la higuera a la tierra de Palestina. La palabra “higuera” ya le tenemos identificada, se refiere al pueblo judío, al estado de Israel, pero no sabemos a qué se refiere cuando dice; “los otros árboles”.
Entonces, buscando en un lugar y en otro, finalmente en el libro de los Jueces, cap. 9, v.7, encontramos la solución al contenido simbólico de la palabra “árbol”. Leo lo que dice el texto:
Resulta que Jotam, subió a la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz les dijo a todos: Escuchadme, varones de Siquem, y así os oiga Dios. Fueron una vez los árboles a elegir su propio rey y le dijeron al olivo, “reina sobre nosotros”, pero el olivo respondió: ¿tengo que dejar mi aceite, con el cual se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? Ante esto, los árboles le dijeron a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
En ese texto hemos encontrado que, la higuera está identificada como un árbol que, no es otro que el pueblo judío, el estado de Israel; entonces, esto supone que, los otros árboles que menciona Cristo en el evangelio de Lucas, se refiere a los paises que rodean actualmente a Israel. ¿Quiénes son esos paises, esos árboles que rodean a la higuera que es Israel? Pues se trata de siete paises incluido Israel:
Ahí se cumple la profecia de Cristo cuando nos da esa referencia geopolítica, la cual, se ha cumplido a mediados del siglo XX, a través de la cual, nos viene a decir que cuando veamos cómo Israel y las naciones vecinas se convierten en naciones independientes, esa es la referencia histórica que nos da de que el tiempo histórico se está acabando. Todos estos paises son los que, actualmente conocemos como el Oriente Medio.
Ahora bien, no todo finaliza aquí, sino que nos aporta otro dato tan importante como lo anterior, cuando dice, en ese mismo capítulo 21,
“cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios, de manera que, no pasará generación hasta que todo esto acontezca”.
Aquí tenemos que regresar de nuevo a intentar descifrar que quiere decir que, no pasará esa generación hasta que todo se cumpla. En este caso tenemos que saber cuántos años tiene una generación. La solución nos la da el libro de los Salmos, cuando en el salmo 90, v. 10, nos dice que la vida de un hombre son 70 años, y en caso de que sean hombres fuertes, 80 años de edad.
La cifra real de años de una generación es de 70, en cuanto que los de 80 años, ya dice el salmo que son la excepción. No estamos hablando de la demografía actual, sino de la antigua.

Aclarado esto, comprendemos que la profecia de Cristo, nos dice que una vez regresado de nuevo Israel a su antigua tierra, Dios concede a la humanidad un plazo de 70 años, lo que quiere decir que, si Israel fue fundada de nuevo en el año 1948, 70 años más, nos da exactamente el año 2018.
¿Cómo traducimos eso? Pues quiere decir que completado ese ciclo histórico tras la fundación del estado de Israel y la prórroga de los 70 años de una generación, quiere decir que esa generación que viva en ese proceso de la historia, será quienes vivan todos los acontecimientos profetizados en el libro del Apocalipsis.
Digamos que hasta aquí podemos dar por válido todo esto, pero ¿dónde queda la última semana de siete años de la profecia de Daniel que falta por cumplir? Cristo afirma que tras esa prórroga de 70 años que, por cierto, se cumplió en el 2018, es cuando comienza la cuenta regresiva de esa famosa semana 70 de Daniel.
¿Cuándo comenzó a contabilizarse esos siete años que faltan? Con certeza no se sabe, pero en estos momentos ya entrado el año 2024, no tengo dudas que ya todo está en marcha. Hace unos días de este mes de octubre del 2024, se celebró en la ONU, un pacto entre muchas naciones donde en realidad se ha entregado todo el poder para formar un solo gobierno mundial.
Si este pacto es el que Daniel refleja en el cap. 9-27, donde dice literalmente que: “por otra semana se confirmará el pacto con muchos; a la mitad de esa semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda”.
Si ese pacto para formar un solo gobierno mundial acordado en la ONU es a lo que se refiere Daniel, en ese caso, no tengamos ya la más mínima duda que acabamos de entrar en la cuenta regresiva de los siete años, lo que quiere decir que el Misterio de Iniquidad, ya está en marcha.
Al Grafico sobre las setenta semanas
Studio 2026 - Mejico

