La Asunción del Greco
A mediados de 1577, recién llegado a España, el Greco obtuvo los dos encargos más importantes de su carrera hasta la fecha: El Expolio para la catedral de Toledo y los tres retablos del monasterio de monjas cistercienses de Santo Domingo el Antiguo, uno de los cenobios más antiguos de la ciudad.
Para este último encargo, el Greco realizó para el altar mayor una poderosa estructura retablística cuyos lienzos se encuentran hoy dispersos, y se encargó asimismo de los dos altares laterales.
La Asunción es la obra central del retablo, donde se representa la ascensión de María a los cielos auxiliada por un grupo de ángeles, La Virgen se sitúa sobre el creciente de luna, alzándose sobre la tumba abierta en torno a la cual se agrupan los apóstoles, revestidos de quietud y con gestos mesurados. Fue esta seguramente la primera tela realizada por el Greco para el conjunto monástico y probablemente también en suelo español. Quizá por ello es la única de su producción en la que se incluye la fecha: 1577, el año en que llegó a España.





